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Prueba Predator X18 S Intimidator

Escrito por el 18/08/2012 en Pruebas 4x4

Predator 08

BORN TO BE WILD

En la última edición del Sahara Aventura, pudimos ver un equipo formado por los pilotos Carlos Rentero y José María Vasco, participando con dos extraños buggies. Daba gusto ver (y oír) las evoluciones de aquellos salvajes cacharros, hoy, hemos probado uno.

Born to Be Wild (nacido para ser salvaje), es una canción compuesta por Mars Bonfire e interpretada por la banda de rock Steppenwolf. En ocasiones descrita como la canción originaria del estilo heavy metal, fue elegida como banda sonora de la mítica película Easy Rider y, según la revista Rolling Stone, ocupa el puesto 129 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos.

El Predator X18 S Intimidator que hoy hemos probado, también ha sido “compuesto” en los USA, como la canción. No se si llegará a crear un nuevo estilo y desde luego, me da exactamente lo mismo lo que la revista Rolling Stone pueda pensar de él, lo que si puedo afirmar, es que ha nacido para ser salvaje.

Listo para la aventura

lookin’ for adventure” (buscando aventuras), dice la canción y, si es eso lo que buscas, el Predator tiene todo lo necesario para podértelas proporcionar.

Partiendo de un chasis multitubular, de una sección suficiente como para poder lucir la “S” de Score en su denominación (el equivalente a la homologación FIA en Europa), al Predator se le han colocado unas suspensiones listas para “comérselo todo”, y delante podemos ver un doble trapecio cuyos brazos traseros van, prácticamente paralelos a la carrocería hacia atrás, esto asegura, que en el caso de encontrarnos alguna piedra o zanja “escondida” y por mucho que podamos llegar a hacer tope de suspensión, estos lo van a soportar sin doblarse. Detrás, contamos con un doble basculante, también tubular, listo para soportar el mismo tipo de “acción”.

Predator 50

Junto a esto, la amortiguación ha sido encargada a un par de amortiguadores VOGTLAND de ¡50 cm.! de recorrido por rueda, uno de ellos con muelle y ambos con todo tipo de regulación (precarga, compresión, extensión, etc.). Ambos trenes llevan limitadores de suspensión.

Lo anterior y las ruedas 31×10,50 R15 cuyo dibujo es elegido en función de los terrenos por los que vaya a circular, calzadas en unas llantas provistas de aro antidesllante, para poder bajar las presiones hasta ¡0,4 kg.!, presiones que se pueden alcanzar en buena parte debido al escaso peso de todo el conjunto (859 Kg. de serie, 1010 kg. con especificaciones FIA) y los backets Sparco con arnés de 5 puntos de anclaje, le dan un aspecto realmente impresionante, Intimidador como reza en su apellido. Destaca también la limpieza de los bajos, protegidos por una chapa de acero de 1 cm. de grosor y la toma superior de aire, instalada para cumplir sobradamente con las más estrictas medidas de seguridad y poder separar el habitáculo del motor (en el de serie, la toma de aire se realiza por detrás de los ocupantes). Lleva discos en las cuatro ruedas, más grandes los traseros debido a que es en esa parte donde está el mayor peso.

El viento en la cara

racin’ with the wind” (carreras con el viento), otra estrofa de la canción que le viene que ni pintada al Predator, y por dos motivos además: el evidente, porque no lleva luna delantera y por lo tanto, el viento (y el polvo, la lluvia, los insectos, las piedras…), nos va dando en la cara, por lo que se hace extremadamente aconsejable llevar casco; y el que no se ve, la manera de acelerar que tiene y lo poco, poquísimo, que tarda en alcanzar su velocidad máxima, de alrededor de 130 Km./h. con el grupo corto de origen (existe un grupo que lo lanza hasta los 170 Km./h., sobre el que el propio fabricante declara que es peligroso).

Para conseguirlo, está propulsado por un motor de origen Opel 2.2 16V de 150 CV (Astra, Vectra, etc.), aumentado a 170 CV a base de trabajar la admisión, el escape, catalizador, etc., en el modelo de serie, y vuelto a bajar a 150 CV por obra y gracia de la restrictiva toma de admisión que la federación impone a estos vehículos.

Predator 58

El cambio es automático CVT con la correa del variador de Kevlar, para aguantar el más duro trato y la tracción es a las dos ruedas traseras a través de un diferencial “mondo y lirondo”. Sin tracción 4×4, sin reductoras, sin bloqueos… es lo primero que te viene a la mente cuando te lo cuentan, y esto es así porque no piensas en la otra lectura: 150 CV, 1010 Kg. de peso, velocidad máxima 130 Km./h.. No está hecho para trialear, sino para volar por encima de lo que te encuentres.

La caja de los truenos

heavy metal thunder” (trueno de metal pesado), reza en otra estrofa de “born to be wild”, una canción que si no fuese por que se grabó en 1967, se diría que estaba dedicada al Predator, y es que es eso lo que sientes desde el mismo momento en que le das al botón de arranque, que se acaba de destapar la caja de los truenos, el sonido bronco del escape te llega a través de los oídos y de las vibraciones, parcialmente filtradas por el guarnecido de los backets. El arnés abrochado, el casco y las gafas puestas, palanca hacia delante y….Gas.

Previamente Carlos Rentero, su piloto, que en esta ocasión demostró su valentía al hacer de copiloto mío, .-“es casi imposible hacerle volcar…”, me explicó la necesidad de cambiar el chip a la hora de conducir el Predator, tanto por las capacidades del coche (siempre frenas pronto), como por su particular comportamiento, y él mismo reconocía que a pesar de los más de 2000 Km. recorridos con el coche, aún le queda para sacarle todo el partido.

Tras bañar a Carlos en la primera curva y en uno de los dos únicos charcos que había en toda la provincia de Segovia (yo no quería, fue el coche y además, más tarde él se vengó y me bañó a mí), en la segunda curva me volví a “ir largo”, y en la tercera, y… Era completamente extraño y subvirador. El coche pesa tan poco de delante, que no basta con tirar del volante al llegar a la curva y dar gas, como habitualmente se hace con cualquier tracción trasera en tierra si le quieres hacer sobrevirar. Haciendo esto, solo conseguía que el coche me abriese la curva, siguiendo recto aún con las ruedas bien giradas, el hecho de que una reciente modificación hubiese dejado tenso el cable del acelerador y no se desacelerase del todo al soltar el pedal, ayudaba muy poco a retener a la entrada de la curva y a que yo fuese ganando confianza.

Predator 23

Carlos me explicó que la clave es dejar de acelerar muy tarde, para cargar peso delante, aligerar la parte trasera y permitir cruzar el coche al dar gas y poderle llevar por donde quieres, y realmente funciona… si eres capaz de soltar tan tarde como es necesario, para lo cual necesitas, sin duda, cambiar el chip.

No obstante mi falta de experiencia con el Predator, no me impidió sacar algunas interesantes conclusiones del puñado de curvas que pude hacer como yo quería: Acelera como el demonio, las suspensiones son literalmente una delicia que absorben todo sin rechistar, es nervioso, mucho, y debes de ir corrigiendo continuamente, y esto sucede porque no puedes ir en él sin dar gas en plan salvaje, te lo pide, el sonido del motor subiendo de vueltas junto a la sensación de aceleración son realmente excitantes, y cuando paras, descubres que tienes una sonrisa de oreja a oreja y ningunas ganas de quitarte el arnés.

Sin duda, uno de los “juguetes” más divertidos que he probado en mi vida, y este además, tiene la ventaja de poder ser matriculado, igualmente de ser perfecto para competir, como ya está demostrando en diferentes campeonatos. Si querías algo diferente y radical, el Predator “was born to be wild”.

¿QUIERES CONDUCIRLO?

Durante la prueba, que realizamos en las estupendas instalaciones del Centro CPB de Bercimuel (Segovia), tuvimos tiempo de hablar largo y tendido con Carlos Rentero, piloto de la unidad que probamos y distribuidor en España de los buggies Predator, los cuales, además de poderse adquirir por el muy razonable precio de 28.000 € (más IVA y matriculación), se pueden alquilar para participar en diferentes tipos de carreras, como el Campeonato de España de Rallys TT, el Andaluz de la misma especialidad, la Baja Aragón, o Raids como el Sahara Aventura y similares.

Predator 68

Desde tan solo 1000 € por carrera (en función de los Km. de la carrera), y con la posibilidad de contratar los traslados, asistencia, mecánicos, etc. esto se convierte en una opción muy válida tanto para aquellos que se quieran ahorrar la compra del coche una temporada, como para aquellos otros que sin dedicarse aún de lleno al mundo de la competición, si les gustaría probar (y probarse) sin la necesidad de tener que hacer el muy importante desembolso que supone la compra de coche, posterior preparación y demás circunstancias implícitas a las carreras.

Para obtener más información, puedes entrar en su Web: www.customexpress.es o llamar al tel. 666437492

 

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